HERMANOS TODOS “FRATELLI TUTTI”

Segunda parte

¡Qué importante es soñar juntos! exclama el papa en su encíclica del amor fraterno. Seguimos soñando lo posible en un nuevo Adviento. Oración de Adviento del papa

Ven, Señor Jesús, te necesitamos.

Acércate a nosotros.

Tú eres la luz: despiértanos del sueño de la mediocridad,

despiértanos de la oscuridad de la indiferencia.

Ven, Señor Jesús,

haz que nuestros corazones, que ahora están distraídos, estén vigilantes:

haznos sentir el deseo de rezar y la necesidad de amar.

Fratelli tuttimuestra la esperanza cristiana para vivir como hermanos. “Para muchos cristianos, este camino de fraternidad tiene también una Madre, llamada María. Ella recibió ante la Cruz esta maternidad universal (cf. Jn 19,26) y está atenta no sólo a Jesús sino también «al resto de sus descendientes» (Ap 12,17). Ella, con el poder del Resucitado, quiere parir un mundo nuevo, donde todos seamos hermanos, donde haya lugar para cada descartado de nuestras sociedades, donde resplandezcan la justicia y la paz.” (Ft 278)

Compartimos ahora, como amigos en la fe, la Buena Noticia del Evangelio de Adviento, (ww.centroberit.net). 

“Llamada a encarnarse en todos los rincones, y presente durante siglos en cada lugar de la tierra —eso significa “católica”— la Iglesia puede comprender desde su experiencia de gracia y de pecado, la belleza de la invitación al amor universal. Porque «todo lo que es humano tiene que ver con nosotros. […] Dondequiera que se reúnen los pueblos para establecer los derechos y deberes del hombre, nos sentimos honrados cuando nos permiten sentarnos junto a ellos» (Ft 278). En Berit lo tenemos muy presente: “Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante” (Ft 8). 

Este mes el Revibe se centrará en los tres últimos capítulos de la encíclica (http://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratellitutti.html), después de haberse propuesto la reflexión conjunta del cap. 4 “UN CORAZÓN ABIERTO AL MUNDO ENTERO” y cap. 5 “LA MEJOR POLÍTICA

Empezamos comentando el punto o idea del cap. 5 que más nos haya convencido

“La caridad social nos hace amar el bien común y nos lleva a buscar efectivamente el bien de todas las personas, en la dimensión social que las une” (Ft 181-182). “Si logras ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de tu vida: La mejor política es también la que tutela el trabajo, “una dimensión irrenunciable de la vida social” y trata de asegurar que todos tengan la posibilidad de desarrollar sus propias capacidades (Ft 162).

Capítulo sexto: “DIÁLOGO Y AMISTAD SOCIAL” 

“Acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto, todo eso se resume en el verbo “dialogar”. (Ft 198) “El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro” “Según la cultura del encuentro, de todos se puede aprender algo, nadie es inservible, nadie es prescindible” ¿Cómo fomentar el respeto auténtico?

“Si algo es siempre conveniente para el buen funcionamiento de la sociedad, ¿no es porque detrás de eso hay una verdad permanente, que la inteligencia puede captar?” Entonces, “El individualismo ¿no es también resultado de la pereza para buscar los valores más altos, que vayan más allá de las necesidades circunstanciales?” (Ft 209). ¿Cuáles son nuestros verdaderos valores?

Capítulo séptimo: “CAMINOS DE REENCUENTRO” Somos conscientes de que la paz y el perdón nos involucra y concierne a todos? (Ft 230-232) ¿Cómo se debe perdonar hoy? (Ft 241-242)

Capítulo octavo: “LAS RELIGIONES AL SERVICIO DE LA FRATERNIDAD EN EL MUNDO” ¿Cómo responder al llamamiento fraternal del papa: “diálogo como camino, colaboración común como conducta y conocimiento mutuo como método y criterio” (Ft 285)

Oración cristiana ecuménica

Dios nuestro, Trinidad de amor,

desde la fuerza comunitaria de tu intimidad divina

derrama en nosotros el río del amor fraterno.

Danos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jesús,

en su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana.

Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio

y podamos reconocer a Cristo en cada ser humano,

para verlo crucificado en las angustias de los abandonados

y olvidados de este mundo

y resucitado en cada hermano que se levanta.

Ven, Espíritu Santo, muéstranos tu hermosura

reflejada en todos los pueblos de la tierra,

para descubrir que todos son importantes,

que todos son necesarios, que son rostros diferentes

de la misma humanidad que amas. Amén.

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