El pasado día 30 de octubre tuvo lugar la segunda sesión del curso del Instituto Diocesano de Estudios Teológicos para Seglares, dedicado a la inculturación de la fe. La sesión estuvo a cargo de Miguel Ángel Melendo, biblista, con una ponencia bajo el título «La creación: una narración intercultural».

A continuación se realiza un resumen no literal de su intervención:

«Vamos a abordar dos temas de cierta complejidad. Por una parte, el estudio de la propia Biblia; de otra, el de la cultura.» 

La cultura estriba no solo es una visión de antropología cultural, que la entiende como el grado de desarrollo artístico-científico e industria en una época y aun grupo social. “La cultura es más que eso, porque la cultura implica también emociones: todo el aspecto emocional psicológico social, del interior de lo humano; es decir, una visión del mundo que los grupos humanos tienen y que les permite adaptarse a su realidad”. “Ahí la diferencia entre culturas. Entrar en la cultura es entrar en un mundo diferente del hombre.

Entrar en la cultura es entrar en un mundo diferente del hombre.

La cultura es un elemento complejo y la cultura, en su interculturalidad, es un elemento, a veces, de choque, como el agua y el aceite, que no se mezclan físicamente a menos que haya una posibilidad de mezclarlo con un elemento tercero: el calor, que en la sociología y en la religiosidad de la Biblia se identifica con el concepto del amor.  Si no hay ese aspecto de calor humano y espiritual no se logra (como en las primeras comunidades cristianas) formar una fraternidad entre griegos, hebreos, asiáticos y europeos.  Ello no hubiera sido posible en una comunidad en la que se convive con una cultura, una religiosidad y un ambiente pagano tan diferente. 

En Israel, a pesar de su pequeño tamaño, concurrieron un sinfin de culturas. “Israel siempre ha sido una zona de interculturalidad”, señaló Melendo. El Pueblo de Israel procedía de Siria. Por su parte, los autores de la Biblia vivieron, en muchos casos, en Babilonia y desde allí recordaron su origen. Prueba de ello son los relatos de la vocación de Abraham, la historia de José en Egipto, del propio Moisés. Son historias de interculturalidad y de inculturación de la fe. También cito el relato de Rut, la historia de una mujer que viene de Moab y que es el ejemplo a seguir, tanto es así que será la bisabuela de David del Rey David; un ejemplo a seguir más que su madre Noemí (que era judía). La deportación, el exilio son desastres para para nación judía pero, al mismo tiempo, es un descubrimiento en lo que tiene la interculturalidad, “una ocasión en el que el pueblo hebreo con una minoría muy minoría recogió aquellos documentos que en tiempos de Josías se encontraron en la reconstrucción del templo de Salomón”.

En Israel, a pesar de su pequeño tamaño, concurrieron un sinfin de culturas. “Israel siempre ha sido una zona de interculturalidad”, señaló Melendo.

Un símbolo bíblico importante es el árbol de l vida del Génesis. Explicó que, aunque a veces se cree otra cosa, de los dos árboles a los que se refiere el Génesis (el árbol del bien y del mal  y el árbol de la ciencia), el de mayor relevancia es el árbol de la vida, pues es el árbol que alude a la confianza, a la comunicación, a la fraternidad, a la escucha. Otro símbolo es el de la serpiente. Es un símbolo de divinidad en otras culturas (por ejemplo, en Babilonia o en Egipto). Alude, en última instancia, a una sensación de sinuosidad, que puede plasmarse en nuestras propias relaciones: «cuántas veces proyectamos en los demás (incluso en Dios), lo que a nosotros no nos gusta de nosotros mismos». En ese símbolo, la Biblia incorpora cultura babilónica. El árbol de la bien y del mal refleja los límites de los que estamos hechos, «es decir, del barro del que estamos hechos». No significa que no tengamos sabiduría, que alcancemos la cima de ser Hijos de Dios». «La sinuosidad es proyectar aquello que no se dice en la parte de Dios».

Son ejemplos de cómo los autores bíblicos (del Pentateuco especialmente) utilizan los mitos. Aunque este término ha derivado en una acepción negativa, para el estudio de la Biblia tiene una significación muy positivo. «El mito dice una verdad a través de una narración». Esa narración se utiliza para que afectivamente estemos a la escucha.  Y, en segundo lugar, sedimentar una verdad. Esto ocurre por ejemplo, en el relato de la creación. El significado último de esta narración (en las dos, una de tendencia sacerdotal y otra, de origen más ancestral) es que «lo creado no es Dios, sino que ha sido creado por Dios», frente a la consideración de los astros o de elementos naturales como divinidad. Al final, los autores de la Biblia son capaces de reproducir la fe en Yavhé, a través de las narraciones míticas.

«El mito dice una verdad a través de una narración».

Entonces, ¿qué salida vemos al problema de la interculturalidad? La interculturalidad afronta unos retos enormes, porque la cultura es un valor muy importante. Todas las culturas tienen elementos positivos y negativos. Pero hay elementos culturales, a los que se aferran determinados sectores, que impiden esa capacidad de escuchar y dialogar, que cierra toda posibilidad de desarrollo.

Pero ¿qué es lo que hace que los valores culturales se entremezclen? Solo a través del afecto y el amor, juntamente con los elementos culturales, puede producirse la interculturalidad. Prueba ello es lo que sucedió a la vuelta del Peublo de Israel de Babilonia y Egipto, cuando los sacerdotes expulsaron a todos aquellos que tuvieran mujeres cananeas (Nehemías). Algunos sacerdotes y sus mujeres cananeas se fueron al norte originando la diferencia religiosa entre norte y sur. Todas las culturas tienen valores positivos, la fraternidad permite, como el calor en el guiso, hacer posible la relación cultural, la interculturalidad. Las culturas no se entremezclan si no se sumergen. El «calor» fue también lo que permitió hacer una cultura nueva de la cultura babilónica y de la fe en Yahvé.

Todas las culturas tienen valores positivos, la fraternidad permite, como el calor en el guiso, hacer posible la relación cultural, la interculturalidad.

Más información sobre el curso en el siguiente enlace: https://centroberit.net/wp-content/uploads/2023/09/Programa-ITS-2023-2024-v8.pdf

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